La correcta iluminación de un local es fundamental para destacar productos y  determinar espacios de circulación. La luz y la sombra provocarán el efecto de foco o indiferencia en tus clientes, y podrán generar el encuentro o no con el producto deseado.

Los locales mal iluminados generan un efecto negativo en la pscicología del comprador, provocando sensaciones relacionadas con la tristeza, la negatividad, el abandono o el descuido. En el otro extremo, un local excesivamente iluminado puede provocar un abrupto aumento de temperatura y una exposición visual estresante (foto estrés) que generen la necesidad inminente de huir al exterior.

En términos generales, lo ideal es optar por una iluminación neutra, que genere un ambiente cómodo y relajado, tanto para los clientes como para los empleados.

En el caso de las tiendas de indumentaria y calzado, las luces deben estar orientadas a los productos y, en el caso de tener maniquíes en la vidriera, se recomienda tener una luz orientada a cada uno de ellos, para destacar las texturas y colores de sus prendas o calzado.

La elección del color de las luces, dependerá del estilo de la marca,  del ambiente que se quiera construir y de la predominancia de colores claros u oscuros en los productos del local.

Temperatura y color de la luz

Si en el local predominan las prendas o calzado y paredes de colores claros, es ideal una iluminación clara, mientras que los productos y paredes de colores oscuros se destacan mejor con una iluminación cálida.

La luz blanca dará una sensación fría, limpia e impersonal, ideal para locales minimalistas donde predomine el color blanco, mientras que la luz cálida generará un ambiente acogedor, relacionado con el confort del hogar, ideal para negocios donde predomine la madera y los tonos pasteles.

La iluminación recomendable para una mejor apreciación de todos los colores, son las luces de blancos cálidos que estén por encima de los 3000K. Estas tonalidades generan un efecto moderno y cálido a la vez.

Orientación

Además del color y la temperatura, la orientación de las luces también tiene un efecto asociado.  Por ejemplo, si queremos generar sofisticación, debemos enfocar la luz de arriba hacia abajo, y si queremos generar personalidad, debemos iluminar los productos desde abajo. Este efecto debe ser tenido en cuenta principalmente en la vidriera al iluminar a los maniquíes.

Hoy en día existen múltiples opciones a la hora de elegir artículos de iluminación, pero es importante escoger aquellos que te permitan destacar tu mercadería y que sean acordes al ambiente que querés generar dentro de tu local.